Construcción del Índice Nacional de Actividad Fluvial y Marítima.

Construcción del Índice Nacional de Actividad Fluvial y Marítimo (AFM), estudio de la Elasticidad de la Serie de tiempo conformada respecto al Estimador Mensual de Actividad Económica EMAE, el Tipo de Cambio y su Importancia en la Evaluación de Inversiones Públicas y Privadas con relación al Comercio Exterior.

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El Último Cepo “Del Shock al Gradualismo” Y La Eternidad de Ajustes Homeopáticos

Agosto 2016

En Argentina hay vasta experiencia de Shocks y Cepos en diferentes escalas y métodos, se han utilizado como paliativo o salidas de emergencias ante los fracasos de las políticas económicas o por su inexistencia, en todos los casos siempre acompañados por una ruptura política, lo mas reciente fue el cepo al dólar del gobierno K, consecuencia de 4 años de práctica de “La Política del Plomero Haragán”, que en una acción de arrojo fue eliminado de un plumazo acompañado de su consecuente devaluación. Sin embargo, se conservan aún ciertos cepos que limita la escuálida economía a riesgo de convertirse en Famélica.

  • La Estanflación (Inflación con Recesión) que sigue deprimiendo la actividad productiva y económica, el salario, el consumo, y aún más la inversión futura.
  • El Déficit Fiscal como consecuencia del excesivo gasto público, incluyendo el fallido ajuste de tarifas que obliga a una emisión monetaria lacerante y un tipo de cambio atrasado.
  • El atraso cambiario, como consecuencia de las anteriores.
  • La Restricción Externa y su fragilidad de acceso a los Mercados de Capitales.

En definitiva, hablamos siempre de los precios relativos de la economía, (Tipo de cambio, Salarios, valor del dinero, valor de los Bienes y Servicios, tasa de interés etc..), y como se ven afectados por una multiplicidad de problemas (internos y externos).

Si empezamos por La Inflación, nos referimos al aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios existentes, la cual se ha acelerado en los primeros 6 meses del año a pesar del ajuste por recesión como consecuencia de la demora de las paritarias, la eliminación de los subsidios y el aumento de los servicios que son un CEPO al consumo, el Déficit Fiscal es un CEPO a la expansión de la Inversión Pública productiva, que es una herramienta fundamental cuando existen restricciones de infraestructura como es el caso de la producción energética y una forma de sostener el empleo (Keynesianismo en estado puro), el Valor del Tipo de Cambio (atrasado) es un Cepo a las Exportaciones y sobre todo al superávit comercial que es la única fábrica de dólares que tiene un país como el nuestro.

El déficit fiscal son los Precios que el estado paga por sobre sus ingresos (mayores Precios de insumos por efecto de la inflación) sumado al Precio (tasa de interés) que paga por el dinero que toma en el mercado el tesoro nacional para financiar el gasto creciente contra ingresos estancados o decrecientes.

El difícil de la balanza de pagos, que se ve afectado por el déficit de la Cuenta Corriente que en los primeros 3 meses del año fue de (-U$S 4013.- Millones), como consecuencia de la caída de la Balanza Comercial, estos efectos derivan del Precio del tipo de cambio atrasado, que al no indexarse con el aumento de los precios internos, torna menos competitiva a la economía para acceder a mejores mercados de consumo en el mundo.

¿Hay forma de salir de este Laberinto?

hay dos maneras de abordar la corrección de esta enfermedad múltiple, con diferentes órganos que tratar, una opción son antibióticos de amplio espectro tradicionales lo que sería una receta Ortodoxa, una forma Heterodoxa seria un tratamiento Homeopático. La primera de las soluciones es aplicar un antibiótico de amplio espectro, que no hace más que atacar todos los problemas al mismo tiempo, y en forma simultánea, buscando una mejora que aunque sea progresiva es de todos los sectores al mismo tiempo, en el peor de los casos, se podrá detener el deterioro general, de ahí solo queda recuperar. “Económicamente podría decirse que se trata de una medicina de Shock”.

La segunda opción es una medicación progresiva para cada uno de los órganos que se ven afectados, esperando que el mejoramiento paulatino de cada uno de ellos conlleve a un mejoramiento general del cuerpo, incluso para ir disminuyendo con el tiempo la dosis. Un clásico Caso Homeopático que bien podríamos llamarle medicina gradualista.

La historia Económica Argentina de los últimos 60 años nos brinda muchas pistas de como se ha salido de procesos similares a los actual, y podemos evidenciar una forma bien marcada, “En nuestro país siempre se salieron de las crisis con políticas económicas de Shock y sus costo consecuente, como la ruptura del modelo político económico anterior por un cambio opuesto”.

No existe en nuestra historia un tratamiento gradualista exitoso, mucho menos si el paciente no tiene conciencia de su enfermedad, si no siente en su cuerpo el estado de deterioro, el éxito no está asociado solo a un correcto diagnóstico, sino de la capacidad de transmitir la gravedad de la enfermedad para que el paciente asuma su compleja realidad y acepte un remedio gradual, que como tal no sentirá una mejoría inmediata, pero necesita el paciente creer sinceramente que a partir de la estabilidad de su estado comenzará a mejorar.

El problema surge, cuando ante la menor recaída y fiebre, el paciente termina pidiendo una solución urgente, y como ha pasado en nuestra historia, no acepta empeorar para después mejorar, quiere ya un antitérmico para la fiebre y los corticoides que lo pongan de pie, llegando aceptar en ese momento cualquier tratamiento para dejar de sentirse mal. Esa es la crisis en la que siempre derivo del gradualismo en nuestra historia, que nos llevó del Populismo al Desarrollismo, de este al Liberalismo, pasando después por Neodesarrollismo, volviendo nuevamente al Neoliberalismo, de ahí al Neoprogresismo y de nuevo a un populismo medio raro. Lo destacable es que en cada cambio se da a partir de una crisis de ruptura política.

En 6 meses de 2016 el gobierno ha sembrado certezas, pero también incertidumbres con referencias a las medidas que ha postergado de implementar. La economía Argentina evidencias certezas sobre direcciones y acciones que muestran resultados inequívocos

  • No se puede salir de la Recesión con más Recesión.
  • No puedo supeditar la recuperación de la economía a la inversión extranjera directa, en condiciones de inflación, atraso cambiario, recesión, desempleo, tasas altas de interés y déficit fiscal cercano al 8%.
  • No hay formas de parar el déficit fiscal con las políticas actuales y sin plan fiscal y macroeconómico (solo con endeudamiento y a tasas de interés internas más altas todavía)
  • El mundo presta dinero pero mira, y estos indicadores así como la situación política, no ayudan mucho, lo que se hace, deja en evidencia lo que hay que hacer, es ineludible la creación de una mesa de dialogo, donde se encuentren sentados todos los sectores de la economía, la producción y el trabajo, de modo que se pueda acordar un plan fiscal y una política de corrección de precios relativos y salarios.
  • La eliminación y baja de las retenciones al agro, las mineras, la suba del piso de ganancia, la eliminación del IVA del 21% a algunos sectores de la economía, el atraso de las paritarios y la consecuente caída de la actividad económica, hicieron caer la recaudación, genera un aumento consecuente del déficit fiscal en términos del gasto con su corolario en un aumento de las la emisión monetaria y adelantos del BCRA al tesoro nacional.
  • Los únicos dólares que están ingresando son por la liquidación de los granos y por especulación financiera, los bonos, Lebac tienen una alta tasa de retorno, en el caso de esta ultima supera el 30%. Esto afecta la caída del tipo de cambio y empeora la competitividad sin mucha intervención del banco central para no inyectar mas pesos en el mercado,  donde todavía hay muchísimos, y para secar la plaza debería emitir más Lebac y letras del tesoro, por lo que se deberi pagar más tasas de interés, aumentando el Déficit Cuasifiscal del BCRA. ¿Cuál fue el último Déficit Cuasifiscal que enfrento la argentina? Cuando fracaso el Plan Austral y estalló el Plan Primavera
  • Con un tipo de cambio no competitivo (atrasado) no hay incentivos para las inversiones productivas, ya que las mismas apuntan al mercado externo basados en los sectores productivos transables (exportables), ya que el marcado interno esta deprimido, en recesión y con una tasa de inflación mas cerca del 40% que del 35% anual, lo que hace compleja la planificación y desarrollo de negocios futuros.

En síntesis, el plan bomba funciono a la perfección, se cumplió el epitafio que perfectamente puede ser atribuible a la herencia dejada “El bien que se quiso hacer se hizo mal, y el mal que se hizo se hizo bien” una indigna realidad solo atribuible a un canalla.

¿Qué pasa si no se puede bajar el gasto Público?

La respuesta es una simple ecuación, si no se puede bajar el gasto tengo que aumentar los ingresos, y la única forma en mediante crecimiento, para ello hace falta inversión extranjera, y aquí se encuentra la encrucijada, es atractivo un país para invertir con un déficit fiscal superior al 7%, recesión, caída de la actividad industrial, alta inflación, sin gas, sin petróleo, sin energía, tipo de cambio atrasado, exportaciones estancadas e importaciones crecientes y una tasa de interés interna que ronda el 30%, es un combo complicado para que las inversiones lleguen al Sector Productivo y difícilmente en sector de servicios públicos en donde las tarifas están planchadas.

¿Cómo crece un país subdesarrollado que su principal producto competitivo son los productos agropecuarios?, exportando?

Las exportaciones aumentan las divisas, lo que permite acumular reservas, las cuales pueden ser  utilizadas para el financiamiento, el crecimiento y el crédito para el desarrollo de su economía, provee los dólares para las importaciones de insumos sin necesidad de endeudamiento, y da la posibilidad de expansión monetaria con respaldo, siempre y cuando no haya un proceso inflacionario. Para que este círculo virtuoso sea posible los precios relativos de la economía tienen que estar a favor de los bienes exportables, esto implica una devaluación directa por encima de los valores de la inflación, inevitablemente va a generar aumentos de precios en los sectores que su producción depende de insumos importados.

¿En este caso se verán reflejados estos aumentos en los precios internos?

No necesariamente… para eso existen los subsidios a la importación, como la baja de aranceles directos al ingreso de estos productos.

¿Si volvemos a un esquema de subsidios vamos a seguir en déficit y sin poder bajar el gasto público?

Los subsidios no son ni buenos ni malos, son ventajosos o perjudiciales según cumplan o dejen de cumplir sus objetivos, la cuestión es que no generen distorsiones para el resto de la economía y que no sean crecientes en el tiempo podrían catalogarse como subsidios beneficiosos. Aquellos que no están presupuestados, que son crecientes en el tiempo y producen efectos perversos para toda la economía, podrían definirse como desventajosos o prejudiciales.

En palabras sencillas, los subsidios deben cumplir el rol de proteger a sectores vulnerables de la población, así como también aquellos sectores estratégicos que se quieran desarrollar o es indispensables sostener su actividad por un tiempo, pero no deben producir efectos perjudiciales para el resto de la economía, si un sector de la sociedad se ve beneficiado por la aplicación de subsidios es porque alguien más se perjudica. En el caso de los servicios como gas y naftas, el Estado se perjudica, pierde recursos que puede ahorrar o invertir en otros objetivos importantes y la sociedad más con mayores recursos económicos son los que se benefician.

Es cierto que los subsidios producen un aumento del Gasto Público, y son perjudiciales si se mantienen por largo tiempo, en realidad son un instrumento para corregir desigualdades mientras se llevan a cabo un proceso de corrección o de promoción y protección ante un proceso de desarrollo, de hecho, bajo ciertas circunstancias el aumento del gasto público suele ser un instrumento eficaz de reactivación económica, como una recesión con caída del nivel de actividad y capacidad ociosa de la producción, Keynes demostró la utilidad de este instrumento en la crisis de 1930, aunque hay que tener en claro que la política keynesiana se diseñó para salvar al capitalismo y no para ir hacia el socialismo.

La Argentina necesita un dólar competitivo, y hoy está atrasado, esto genera tenciones en el sector productivo, y este atraso se debe a la alta inflación.

El déficit fiscal con las complicaciones para actualizar las tarifas, los anuncios de pago a jubilados, la baja de las retenciones a la soja, la eliminación de las retenciones a la minería, la baja del IVA algunos sectores, dará como resultado mayor déficit fiscal.

La Recaudación al mes de mayo solo fue del 23% con una inflación acumulada al  mismo mes del 40%, lo que implica un aumento consecuente del déficit, esto generando una situación fiscal muy seria y delicada y no fue mayor por la postergación por parte del ministerio de hacienda de pagos a proveedores, lo que hace muy dudoso los intentos de bajar el difícil fiscal.

El segundo semestre va ser similar a los primeros del año, a pesar que se sigue efectuando un ajuste del consumo vía recesión, no hay posibilidad en estos términos de política economica una reactivación y caída de la inflación, con suerte se podrá lograr la caída del nivel de actividad que encontrara su piso.

¿Porque es Crucial el plano Fiscal?

La Historia Argentina demuestra que una situación fiscal como la actual, provocó el Rodrigazo en los 70, hizo estallar el plan de Martínez de Hoz en los 80, fue la que hizo fracasar el Plan Austral a fines de los 80 y la que quebró la convertibilidad a fines de los 90, por estos antecedentes es importante pensar que sin política fiscal y de equilibrio macroeconómico fracasara el tarifazos como lo estamos viendo y el anunciado plan de obras públicas, ya que todo se encamina a un mayor déficit fiscal, que a diferencia del gobierno anterior, este déficit se intenta financiar mayormente con deuda y no con emisión monetaria y reservas.

Que entren dólares como consecuencia de la especulación financiera por las altas tasas que ofrece el banco central y tesoro nacional, no significa que se puede emitir pesos contra dólares, porque esa modalidad es inflacionaria, ya se emitieron en los primeros 6 meses más de 30.000 millones de pesos.

El ultimo Cepo

La Política de Arreglo con los fondos buitres y el levantamiento del cepo cambiario sin una política financiera dejo renga a la economía, porque el aumento del flujo de divisas por capitales especulativos, la liquidación de las exportaciones de soja, genera una revaluación del peso, este atraso cambiario obligo aumentar la tasa de interés por valores superiores al 30%, ninguno de estos dos hechos son buenos para un modelo económico. Con un tipo de cambio atrasado, alta tasa de interés, y divisas ingresando, exigen un modelo de equilibrio macroeconómico y fiscal, que el gobierno aún no expuso para volver a la racionalidad del equilibrio, y este es un CEPO que se suma.

Perspectiva y Opciones

El gobierno anterior dejo una economía a punto de estallar, con condiciones fiscales y macroeconómicas peores a las del 2001, de una situación así no se sale con crecimiento espontaneo, el dilema hoy es “continuar con una eternidad de ajustes Homeopáticos que traerá como consecuencia una estanflación prolongada y costosa”, o un “cambio radical de política económica que incluya a todo el equipo económico, intentando evocar una ruptura con el modelo anterior”..

No haber expuesto la realidad de la situación económica del país fue un grave error, una oportunidad que se perdió innecesariamente, después de 6 meses ya no se le puede echar la culpa al gobierno anterior por lo que no se hizo, esto plantea un escenario de culpas que tiene que asumir la gestión actual, el año ya se perdió, y lo que se espera para el resto del año ya será más de lo mismo, todas las medidas económicas que se toman tienen una carencia de 6 meses para ver los efectos.. ya se debería empezar a trabajar para el 2017.

El camino que ha decidido recorrer el gobierno con su política económica conduce al mismo resultado que ha obtenido, no es un problema de dosis, sino de remedio, la historia de nuestro país nos muestra que los procesos de recuperación están precedidos por una ruptura del proceso político anterior, un fuerte liderazgo del nuevo espacio y una política de Schock en el plano económico, estas características hoy no se encuentran, el presidente no es el jefe político de su espacio de coalición, esto obliga al gobierno a explorar alternativas para obtener otro resultado.

El gobierno debe aprovechar estos meses del 2016 para conformar un acuerdo económico con todos los sectores para llevar adelante un plan fiscal, monetario y macroeconómico, que incluya el congelamiento de toda la economía como mínimo por un período de 12 meses, una alternativa para bajar la inflación sin más recesión y ajuste.

San Agustín decía que el hombre no encuentra la verdad, debe permitir que la verdad lo encuentre, el gobierno ya ha sido alcanzado por la realidad, no debe negarla ni cerrarse a las alternativas, tiene todo por hacer, y aún le queda tiempo para sumar logros o asumir sus fracasos.

“La Economía del Arrojo y El peligro de lo Imprevisible”

17 de diciembre de 2015

Corría el año 2011, con el 53,9% de los votos la Ex Presidenta Cristina Fernández obtenía un nuevo mandato por 4 años mas, pero en ese 2011, los problemas crecientes ya se evidenciaban en los mercados de capitales, la inversión y la especulación financiera creciente, y el Modelo Nacional y Popular pago sus torpezas económicas con mas de U$S 20.000 millones de dólares en fuga de capitales.

Como respuesta a este problema derivado de la abstracta política económica el 31 de octubre de ese mismo año a una economía con fiebre, y sin suministro de antibiótico, le dieron un antitérmico, y se creo el cepo cambiario, que lejos de bajar la fiebre la agudizo, deteriorando progresivamente del resto de los órganos del cuerpo, destruyendo todo el motor multisectorial productivo de la Argentina.

Tuvieron que pasar poco mas de 4 años, y un 16 de diciembre de 2015 el nuevo gobierno anuncia el fin del Cepo cambiario, apelando a su promesa de campaña y a solo 6 días de haber asumido, junto con los anuncios, de la emergencia eléctrica, la eliminación de subsidios a la luz, el gas,  la eliminación de las retenciones a los productos agropecuarios (menos la soja 5%), las industrias y las economía regionales, quedo revelado el dilema de Shock o Gradualismo en favor del primero.

 Del Cepo al Corralón

El levantamiento del cepo, era uno de los grandes escollos, un collar de plomo que hundía la actividad económica y limitaba cualquier posible futuro; Como levantarlo era la discusión que ha sido develada, el método elegido fue una política de shock, la consecuencia, una devaluación de mas del 50%, la instauración con un corralón a las deudas anteriores del BCRA por importaciones, remesas, regalías y demás yerbas, y desde el 17de diciembre no existe mas cepo con los beneficios y riesgos que esto implica.

No se debe restar mérito a la palabra empeñada en la campaña, y resaltar el coraje de sustentar el existo de una medida económica a las expectativas positivas que se puedan generar, aquellos que algunas ves practicaron paracaidismo, suelen decir “hacemos, planificamos y controlamos para evitar problemas, pero en definitiva es una prueba de arrojo”, el Cepo, la Inflación, el Gasto Público, el Déficit Fiscal y el Valor del Dólar son desequilibrios que exigen ser atendidos en simultaneidad, hacerlo en forma separada y empezar por el cepo es sin duda un acto de Arrojo.

Está Claro que con Cepo no ingresan inversiones, sin aumento de la inversión extranjera no se recuperan dólares para las reservas y no se resuelven los problemas de inflación por restricción de oferta, sin embargo, levantar el cepo sin reducir y captar una importante cantidad de pesos que dan vuelta por en el mercado, sin un plan para contener la emisión monetaria derivada del déficit fiscal, apostando solo a la suba de la tasa de interés como llamador de pesos, representa un enorme riesgo que se dispare su valor, termine impactando descontroladamente en los precios, y el consumo de los asalariados.

Pagar un precio devaluatoria de mas del 50% sin plan integral económico para que los cerealeros liquiden sus reservas, y que ellas ingresen al banco central, sin haber acordado el resto de los aumentos de la economía (tarifas, salarios, gasto público, etc..), para generar condiciones de certidumbre, integralidad y previsibilidad es sin duda una muestra de audacia con resultado imprevisible, ya que no siempre Muerto el Perro se acaba la Rabia.

De todas maneras siempre quedan alternativas, si la situación se pone difícil, en todo caso después de marzo, concluidas las paritarias, y estipuladas todas las pautas y metas fiscales, se deberán autorizar los aumentos acordados de todos los precios de la economía y congelarla por un año, con excepción del tipo de cambio para ir recuperando competitividad, un poco de frio en el calor del Verano.

 

 

De la Década Ganada a la Era de Hielo “Transito presente de una Argentina hacia el Pasado”.

5 de febrero de 2014

En las frecuentes charlas que suelo tener sobre economía con mi amigo Luis, le comentaba que realmente hay situaciones en la Argentina, y en nuestros procesos económicos que suelen escapar a la lógica de la evolución y el aprendizaje, sobre todo en ese mentado dicho de no cometer dos veces los mismos errores, o estar empecinado en un camino que no conduce a ningún lado, mucho menos si vemos que va directo al precipicio y persistimos en el…

 

Termine resumiéndole, que pensaba que en los reiterados problemas de la Economía Argentina por lo menos en 30 años de democracia, debe haber un importante componente psicológico y patológico mas allá de los económicos, ya que es difícil creer que podamos cometer reiteradamente los mismos errores, que terminan derivando en las mismas soluciones, que con algunas excepciones también fueron un error..

 

Fue en ese momento cuando mi Amigo Luis, psicólogo de profesión, me hablo de algo particular, el me decía, “Es cierto que todos deberíamos recordarlo todo, ya sea bueno o malo, pero, ¿porqué en ocasiones olvidamos lo negativo y no lo positivo, o viceversa?. A veces no recordamos los errores que darán fruto a otro tropiezos iguales al anteriores, todo esto tiene una explicación y se llama Memoria Selectiva”.

 

Continuo contándome mi amigo, “Hay un dicho que dice que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, es cierto, y mucha culpa la tiene esa memoria selectiva. Ya sea por olvidar los errores que se cometen sin intentar corregirlos, pensando, –no me va a volver a pasar- y pasado un tiempo vuelves a caer en el mismo, luego piensas lo mismo, –bueno ya no me pasa más –pensando que no se te va a olvidar-, y zas, vuelta a empezar, hasta que te das cuenta y aprendes que ese no es el camino –el numero de veces tropezado influye en lo inteligente y razonable que somos, mientras más inteligente y razonable se sea, menos cantidad de veces tropiezas”.

 

Pero también, la memoria selectiva nos indica la estupidez o el egoísmo, ya que hay personas que recuerdan unos hechos olvidando otros igual de importantes, recuerdan errores ajenos cuando ellos mismos los han tenido, o bien critican esa suerte ajena aún teniendo ellos la misma suerte.

 

La Memoria Selectiva es una herramienta de confrontación para lo que se llama “disonancia cognitiva”, nuestra necesidad de lidiar con opiniones conflictivas, creencias o hechos, y mantener nuestro ego positivo y nuestra auto-imagen intacta”.

 

Después de su explicación pensé interiormente, “Cualquier asociación con la realidad política y el estilo de gobiernos actual es pura coincidencia”, pero ya en solitario, repasaba los hechos y las decisiones económicas de los últimos 30 años, y lo repetitivo de algunas medidas que en definitiva no nos han conducido a nada, haciendo retrospección con el presente comencé a repasar algunos hechos…

 

No quisiera enumerar todas las medidas en materia económica de la última década que el gobierno llama la “Década Ganada”, ya que por cierto, si la dividimos en dos quinquenios podemos encontrar muchas diferencias entre el período que va desde 2003 a 2007, y el posterior entre el 2008 al 2012-

 

La primera fue de plena recuperación y crecimiento, podemos identificar como síntesis de la política económica tres pilares fundamentales, “Superávit comercial”, “Equilibrio fiscal” y “Tipo de cambio alto”, con políticas activas en todos los sectores, y con una inflación controlada, que hasta ese primer quinqueño puede considerarse redistributiva en algún aspecto.

 

Pero en el segundo quinqueño estos pilares comienzan a desaparecer, se desvanece el equilibrio fiscal el déficit creciente, el superávit comercial ante el aumento del gasto se va desvaneciendo, la inflación comienza a generalizarse, el tipo de cambio comienza a atrasarse a consecuencia del aumento general de precios, y la política de flotación administrada tiene mas cara de mala admiración que de buena herramienta monetaria a medida que crece la emisión monetaria. La política económica comienza a transformase en medidas aisladas ante problemas creciente, lo que llame en el articulo  10 años de economía argentina análisis opinable de una década económica (*)[i] “La Política Económica del Plomero Haragán”

 

Que le paso al Modelo Nacional y Popular??

 

Durante el período que describimos de superávit gemelos (fiscal y comercial) en que el Gobierno recaudaba más de lo que gastaba, contaba con un excedente de pesos que empleaba para aceitar el engranaje de una economía basada en el consumo, y en el período 2004 y 2007 esos pesos sobrantes servían para comprarle al BCRA los dólares que hacían falta para pagar los vencimientos de deuda, al mismo tiempo, la entidad bancaria era alimentada de dólares por los exportadores que liquidaban sus divisas. En pocas palabras, todo cerraba estupendamente, no había una presión inflacionaria significativa (comenzó a dispararse en 2008), ingresaban dólares que servían como combustible para la marcha de la economía tracciónada por la demanda y como si fuera poco el BCRA acumulaba reservas.

 

Cuando este circulo virtuoso se acaba, las consecuencias de una política fiscal deficitária se hicieron sentir también en el superávit comercial, porque la inflación sobre los costos internos de las empresas y los productores de las economías regionales tornó al país menos competitivo a nivel global. Así, mientras que entre 2003 y 2008 las exportaciones crecieron 50%, al pasar de US$ 29.938 millones a US$ 70.018; entre 2009 y 2012 aumentaron sólo 17%, al pasar de US$ 55.667 millones a US$ 80.927 millones.

 

Para cubrir este rojo fiscal que cada vez se hace más grande, el Gobierno recurrió desde 2008 a distintas cajas, empezó por la estatización de las AFJP, coloco bonos en el Anses, conjuntamente con la utilización del Banco Central como caja de financiamientos por medio de reservas y de emisión, y como esto no basto para cubrir la brecha entre ingresos y egresos, se terminó agravando la inflación, un factor clave que progresivamente fue socavando también al superávit comercial.

 

En los últimos cuatro años es cuando empieza a hacerse sentir el incremento de los costos internos que hizo compleja la exportación, hasta llegar al punto de hacerla depender del agro, la minería y la industria automotriz. siempre esos rubros eran fuertes, pero a ellos se le sumaba la siderurgia, los aparatos eléctricos, químicos, plásticos, vinos y preparados de frutas y de hortalizas.

 

A la inflación de costos crecientes, hay dos factores mas que afectan su capacidad exportadora, la baja tasa de inversión, que reduce la producción y hace que sólo alcance para cubrir la demanda interna, explicando parte de la caída del crecimientos de las exportaciones.

 

Por otro lado se insistió en seguir pagando deuda con las reservas del banco central en ves de tomar nueva deuda hasta corregir los desequilibrios, pero con la actual política económica no es posible garantizar la estabilidad cambiaria y financiera al mismo tiempo que se paga deuda con mayor emisión, y cuando se usa al BCRA como chequera, se produce más inflación, inestabilidad y recesión económica.

 

Al revés de lo que sucedía en los primeros años kirchneristas, el círculo virtuoso de su crecimiento, se convirtió en vicioso, ya que como se gastó más de lo que se podía, se llegó al déficit fiscal, para cubrir ese déficit se recurrió a la emisión, al emitir se genera más inflación, el impacto inflacionario sobre los costos internos hace que se exporte menos, al haber menos exportaciones, entran menos dólares, y eso retroalimenta el problema fiscal, por lo que se recurre a mas emisión, que termina alimentando la inflación, ante la mala política monetaria de no aumentar el tipo de cambio para compensar la pérdida de competitividad, se exporta menos y lo que ingresa por exportaciones se transforman en menos pesos para financiar al estado.. en pocas palabras nos terminamos comiendo por la cola.

 

Que nos dejó el 2013?.

 

El 2013 sepulto la década, y la falta de modificación de la “Política Económica del Plomero Haragán”,  dio por resultado que; La Argentina ya no tiene los superávits fiscal y de cuenta corriente que apuntalaban un círculo virtuoso en dólares y pesos de su economía, un insaciable y creciente gasto público, mas aumento de los subsidios, terribles problemas energéticos, la inflación creciente y a punto de descontrolarse, un atraso del tipo de cambio que no estimula las exportaciones y el ingreso de divisas,  la falta de estímulos a la inversión en sectores clave como la infraestructura, medidas oficiales de mayor torniquete a la salida de dólares, y la creciente idea de la necesidad de tomar algo de deuda para tratar de cerrar los dos años que quedan de mandato, ya que seguir colocándole bonos al Anses, al Banco Nación, o imprimiendo billetes aceleradamente se va tornando inviable.

 

Respecto al el superávit fiscal en bueno recordar que llegó a su pico en 2004, cuando alcanzó los $ 11.657,8 millones, lo que representaba 3,9% del PBI, a partir de ahí comenzó a caer como consecuencia del ritmo creciente crecimiento del gasto de 30% anual, que derivo por primera ves en el año 2009 un déficit de  $ 7131,1 millones (-0,4% del PBI)  ya en el 2013 esa suma ascendió a cerca de los $ 74.000 millones (- 2,6% del PBI)

 

Durante el 2013 se agrava más el problema de la balanza comercial, mas si se tiene en cuenta que no sólo caen las exportaciones, sino que al mismo tiempo crecen las importaciones, esto implica que salen más divisas del país. ¿Por qué se importa más? Gran parte de esa respuesta se encuentra en una política energética que terminó con el autoabastecimiento e hizo que el país pasara de exportador a importador neto de energía.

 

Según el propio Indec, la diferencia entre las exportaciones y las importaciones de combustibles arrojó un saldo negativo de US$ 2811 millones en 2011 y de 2407 millones en 2012, y en 2013 la pérdida en este rubro fue de más de US$ 7000 millones.

 

Por el lado de la oferta, se retrajo el rol del sector privado como generador de inversión, mientras que por el lado de la demanda se siguió fomentando el consumo, con precios muy baratos. En un contexto de valores internacionales crecientes que no se pueden trasladar a las tarifas domésticas, el sector público pasa a financiar ese consumo energético, vía subsidios. “Esto aumenta el gasto fiscal y, por ende, el déficit fiscal.

 

La cuenta es más que clara todavía, los subsidios al sector energético cerraron en el 2013 en mas $ 100.000 millones, casi tres puntos del PBI, que es casi el mismo porcentaje que representa el déficit energético externo (es decir, US$ 7000 millones).

 

Otra gran sangría provocada por la política cambiaria del Gobierno, es el turismo, por un lado, los argentinos aumentan sus gastos en el exterior porque ésa es una forma de consumir dólares al tipo de cambio oficial ($ 6,30) a fines del 2013, que aunque tenga un recargo de 35%, sigue siendo conveniente en relación con el paralelo ($ 10) en el 2013. Por otra parte, si bien cayó el número de extranjeros que visita la Argentina, el ingreso de divisas se ve mucho más afectado por el hecho de que muchos de éstos no liquidan sus billetes por la vía formal, sino que lo cambian en el mercado blue, para beneficiarse con la diferencia, que siempre se mantuvo en el orden del 60%, menos del 50% de los dólares que ingresan por el turismo extranjero entran en las arcas del Banco Central.

 

Una muestra de lo que puede llegar a pasar a nivel nacional es lo que ocurrió a fines del 2013 en distintas provincias, en las que su propio déficit fiscal no les permitió pagar los sueldos a los empleados públicos y policías, lo que desató desmanes y saqueos. Asimismo, si los gobernadores no pueden hacer frente a los reclamos salariales, será Nación la que tendrá que salir a socorrerlos, con lo que se agravará aún más su situación fiscal.

 

El déficit fiscal es más corregible en el corto plazo que el Déficit Comercial. Una forma de empezar a solucionarlo sería eliminar subsidios para achicar el gasto, pero eso sería muy impopular, ya que habría que aumentar tarifas. Descartada la opción de subir la presión tributaria que ya es récord (39% del PBI), una de las salidas que queda es tomar deuda. El acercamiento con el FMI y el Banco Mundial, las conversaciones con el club de parís, el acuerdo con Repsol y un posible préstamo de China indican que ése puede ser el camino elegido por un gobierno que hizo del desendeudamiento una bandera, pero veamos cuales serían las alternativas.

 

Cuáles son las alternativas que le queda a la Argentina.???

 

Recuperar la iniciativa, restituir la confianza en la capacidad de gobierno es fundamental, para eso hay que abandonar la política del Plomero Haragán, elaborar y presentar un plan económico de estabilización de corto plazo, decir que se va hacer y cómo, esta es la herramienta fundamental que el gobierno no debería permitirse no usar.

 

Si estamos de acuerdo con el punto anterior, que factores no deberían faltar en ese plan de estabilización?

 

  • Controlar y bajar la Inflación

 

Sincerar el Indec urgentemente y publicar el nuevo índice, no se puede seguir publicando un índice de precios que erosiona la credibilidad del gobierno, así como también Implementar una política basada en el consenso empresario, sindical y el gobierno, sin celos, sin facturas ni sectarismo; el acuerdo de aumentos es la llave para iniciar una política que permita empezar a controlar la inflación, justamente medidas son las que han permitido bajar en muchos países la inflación hasta el 5% sin generar recensión”.

 

hay un caso notable al respecto, En 1952, el gobierno de Juan Domingo Perón lanzó un Plan de Estabilización, en el marco del Segundo Plan Quinquenal. El objetivo principal era la reducción de la inflación, y la recuperación del saldo positivo en la balanza comercial.

Las principales medidas consistieron en la creación de la Comisión Nacional de Precios y Salarios, en el control de precios y en la extensión de la duración de los convenios colectivos de trabajo. Se implementó además, los aumentos en las remuneraciones con los incrementos en la productividad del trabajo, se practicaba una política de contención del gasto público y se estimulaban la producción y las exportaciones agropecuarias, y la inversión extranjera. El objetivo de contener la inflación fue alcanzado prontamente. También disminuyó la deuda pública, restauró la balanza de pagos y estimuló un moderado índice de crecimiento. “hay algo que destacar que había un plan abarcativo, y no solo parches a las escoriaciones”

 

  • Corregir los Precios Relativos

Este es un punto fundamental, ya que la pérdida de reservas, la caída de las exportaciones y el aumento de las importaciones son claros signos de distorsiones en los precios relativos de la economía, poner los precios en función de los bienes transables (exportaciones) es un proceso que se debe acelerarse para ganar competitividad y dejar de perder reservas.

 

Por lo cual, el desdoblamiento cambiario puede ser un gran instrumento y prácticamente una necesidad irrefutable, y tiene que ver con cuestiones tanto económicas como políticas, por lo cual, colocar un “Tipo de cambio Industrial” mejoraría la posición de la industria para aumentar las exportaciones y no depender solo de los productos agropecuarios para el ingreso de divisas y financiamiento del gasto público y un Tipo de cambio Turista terminaría con la financiación absurda que hoy se realiza a todos los argentinos que se quieren y a veranar el exterior con un tipo de cambio diferencial inconveniente, en ambos casos el tipo de cambio debe estar al mismo Valor del denominado Dólar Paralelo, manteniendo un dólar oficial que será usado para las importaciones de insumos y pagos de los servicios financieros del estado.

 

Es verdad que el FMI no abala los tipos de cambios múltiples, con lo cual si la argentina quiere volver a los mercados internaciones el aval del fondo en importante, de todas maneras para que podamos acceder a crédito externo vamos a tener que arreglar con el club de parís, los bonista, etc,,,,, eso va llevar tiempo y la urgencia es hoy….

 

Con estas correcciones, y estabilizadas las variables, se deben abandonar los tipos de cambios múltiples y volver seriamente a una flotación administrada del tipo de cambio, el cual no debe dejarse ganar por la inflación interna y provocar distorsiones de costos en el mercado productivo, sobre todo el industrial, estas medidas deben estar acompañadas por la Eliminación de las Retenciones Industriales…… de todas maneras esto puede llevar por lo menos dos años…

 

  • Desacelerar el Gasto Público

Esta medida,  permitirá la eficacia de las medidas anteriormente enumeradas, de ninguna manera se debe hablar de ajuste, del estilo ortodoxo o neoliberal, al contrario, la baja del gasto público podría afectar pautas de crecimiento que todavía estamos a tiempo de poder obtener aunque sea un punto (1%) o salir empatado que no sería poco bajo las condiciones actuales, bajar el gasto público con medidas restrictivas es como venir a 120km y pararnos arriba del freno, terminaríamos estrellados…

 

Lo que si se debe hacer, y en forma urgente, es desacelerar el gasto público, y que este no sea superior a las pautas que se especifiquen de aumento general de precios. Este esfuerzo debe ser parte del acuerdo general y tiene que empezar por el estado, estipulando y comprometiéndose a un crecimiento menor de sus gastos, hasta el 2013 viene creciendo a un ritmo del 30% mientras los ingresos y reservas caían…. Este es un componente bateriano de la fiebre de la economía.

 

Desacelerar el gasto implicara reducir y eliminar subsidios, ya no se puede seguir aplicando más impuestos o aumentado los gravámenes, hoy la presión tributaria es del 37% del PBI, la caída de la inversión y la generación de empleo la elevan, haciendo que la presión sea regresiva, por lo cual hay que animarse a bajar el IVA al 13% y reducir los impuestos al trabajo, reduciendo el empleo en negro y aumentando la capacidad de consumo, sobre todo si se eliminan subsidios a sectores como la energía y el transporte” para que la economía no baje su nivel de consumo hay que “Bajar los Impuestos”.

  • Consolidar los planes Sociales

“El próximo gobierno debe ampliarlos y perfeccionarlos, la AUPH debe ser de otorgamiento e indexación automática, quitándole todo componente político y no permitiendo que en los años de austeridad que nos vienen por delante no haya un aumento de la pobreza y la marginalidad.

 

 

  • Promover la inversión y combatir el trabajo en negro

Permitir la desgravación de nuevas inversiones productivas, manteniendo la relación capital trabajo, incorporando la masa laboral que se pagaba en negro, conformar un fondo de fomento PyME con préstamos externos a baja tasa de interés (como lo son los préstamos que se pueden tomar en china y países de asia).

 

  • Volver a los mercados financieros e organismos internacionales

Una ves que el Indec vuelva a la normalidad, esto permitirá financiar la brecha fiscal de corto plazo sin tocar reservas y promover la emisión monetaria, dos de los rojos que hoy tiene la economía, se corregirán una ves se pongan en aplicación las medidas descritas.

 

  • Infraestructura y vivienda

Captar prestamos en los organismos internacionales para financiar obras de infraestructura ferroviaria, energía, refacción de viviendas y nuevas viviendas a 30 años con indexación por salarios, para esto no hace falta ni la anuencia del Fondo y los arreglos pendiente que tiene la argentina en cuestión de deuda.

 

  • Volver a ser un país Federal

Recuperar la Autonomía financiera para las provincias y los municipios, para que puedan tomar decisiones sobre inversión pública, reglamentando la cooparticipación y abandonando un esquema de estado nacional rico rodeado de provincias pobres

 

Como puede apreciarse, y seguramente aquel que este leyendo este documento no se sorprenderá ni por la lógica ni por la razonabilidad de las medidas, esto es algo que la política debe recuperar y no perder nunca, simpleza, razonabilidad y lógica, esos tres pilares son fundamentales para apuntalar una plan de estabilización que se puede resumir en “previsibilidad” o la generación de “Expectativas Positivas” a partir de saber que se va hacer?, como se va hacer? y hacia donde están apuntadas las baterías de medidas? La situación general mejorara y se ganara tiempo para que los remedios empiecen hacer efecto.

 

Todo lo expuesto tiene un talón de Aquiles para esta Argentina actual, y tiene que ver con el tiempo, el desgaste del gobierno ante el deterioro de las variables económicas y los desequilibrios, se acorta, estas medidas prácticamente tienen validez hasta el mes de Julio o agosto del 2014… ya que de persistir con la política del Plomero Haragán y con la creencia que no es un problema de diagnóstico, y que la solución es un aumento de la dosis de la medicina que se esta aplicando, ya entraríamos a un acortamiento de los instrumentos descriptos que permitirían un andar decoroso hasta diciembre de 2015….

 

El Punto Cero ( de la opción, al extremo)

 

Cada día que pasa sin medidas de fondo y sin plan económico de estabilización, damos un paso más a la crisis, si con la política del Plomero Haragán creían que se podía llegar hasta diciembre del 2015, bueno los hechos están demostrando lo contrario, y lo más probable es que el las altas temperaturas calienten más los desequilibrios, las expectativas y la confianza, porque más allá de las variables económicas, hay un problema político de persistir obstinadamente en el error… Vayamos a algunos ejemplos del pasado que nos dan algunas respuestas.

 

El gobierno viene devaluando fuertemente el peso frente al dólar, lo cual es lógico después de una atraso cambio de tantos años y la ineficaz política de devaluación administrada de la gestión del BCRA por parte de Marco del Pont, que incluye una enorme perdidas de reservas y deterioro de los términos de intercambio, sin embargo, y a pesar de estas medidas las reservas siguen cayendo y lo más probable que caigan aún más… siendo muy probable que en el mes de julio a este ritmo entre en una situación crítica cuando lleguen a los 20.000 millones.

 

¿Cómo es posible que si aumenta el tipo de cambio, la gente compre más dólares cuando lo que debería pasar es todo lo contrario?

 

Bueno la respuesta es sencilla, en primer lugar hay una cuestión de confianza en la moneda local y hay aroma a crisis, en segundo lugar, nuestra propia historia nos muestra que ese tipo de política monetaria de devaluaciones pequeñas y sucesivas en momentos de inflación es ineficaz, es el mismo mecanismo que se aplicó en la época de Martínez de Hoz con la tablita.. Saber que se va seguir devaluando la moneda y conociendo que existe una atraso cambiario por una inflación creciente, lo mas lógico es que las personas demanden dólares, como las tasas de interés están muy por debajo de la inflación, tanto la tablita como la devaluación administrada genera la certeza que se seguirá devaluando, por este motivo lo que sucede es que se sigan perdiendo reservas… hasta cuando?? Como sucedió con la tablita hasta que colapse la política monetaria, con esa realidad no hay cepo que aguante. Esto ya paso.

 

La única política antiinflacionaria que aplico el gobierno es estos últimos años, fue la modificar el Indec para que de menos el índice, y la del control de precios, llamado también acuerdo de precios. Lo cual tiene sabor a poco.

 

Si se entiende que el problema de la inflación no tiene que ver, ni con los precios, ni con el índice que lo mide, sino que es un problema de múltiples factores, monetario, fiscal, de costos etc.., estas políticas se llevaron a cabo en la argentina, con diferentes resultados, pero incluso en algunos períodos en que se aplicó solo permitió resultados parciales y de corto plazo, lo cual también es lógico, ya que puede ser una medida de estabilización que aplicada en conjunto con otras puede ganar el tiempo necesario para recuperar condiciones de equilibrio, pero en si mismo es ineficaz ante la causa de los problemas que genero la inflación, repasemos algunas.

 

Durante la corta presidencia del Dr. Hector Campora se instaló un sistema de concertación de precios y salarios, “El acuerdo logró una estabilización de precios muy exitosa y sin desabastecimiento hasta diciembre del año 73, cuando se produjo la crisis del petróleo. El asesinato de (José Ignacio) Rucci debilitó el liderazgo sindical del acuerdo. La muerte de Perón debilitó el liderazgo político y todo se lo llevo el demonio.

El acuerdo de Cámpora y el ministro de Economía, José Ber Gelbard, remitía como referencia a lo realizado por Perón en 1952. Se proponía un Pacto Social, tras la discusión y negociación entre los empresarios (CGE, parte de la UIA), los trabajadores (CGT) y el propio gobierno, los sindicatos, a cambio de un gran aumento salarial inicial, convendrían en postergar las negociaciones colectivas durante un periodo de dos años; y prevalecerían los controles de precios, dejando que los beneficios aumentasen con la expansión de la demanda, hubo estabilidad de precios, al tiempo que mejoraron notoriamente las cuentas externas y se produjo un significativo crecimiento económico. Luego, el Pacto estalló y volvió a crecer la inflación, el plazo fue de año y medio.

El ex ministro de Economía, José Martínez de Hoz, estableció hacia 1977 una tregua de precios por 120 días, y una reforma financiera, que “consistió básicamente en una desregulación del sistema y una eliminación de los techos a las tasas nominales de interés, al finalizar la tregua, la inflación volvió, aumentaron las tasas de interés y se produjo una recesión.
En 1985, el gobierno de Raúl Alfonsín intentó aplicar una medida de este tipo dentro del Plan Austral, combinó medidas monetarias y fiscales con un congelamiento de precios y salarios y un sistema de conversión de los contratos de deuda relacionado con la reforma monetaria, en este caso, si bien estuvo correctamente diseñado, no contó con el apoyo de los sindicatos, y además enfrentó una evasión fiscal muy importante, el Impuesto a las Ganancias (con tasas marginales de hasta el 45%) representaba no más del 5% de la recaudación fiscal, algo que comparado con la actualidad es casi anecdótico, la baja recaudación fiscal, la crisis internacional de la deuda y fueron  entre otras las razones por las que el Plan no fue exitoso.

La medida llevada a cabo en 2006, bajo la presidencia de Néstor Kirchner, es una de las que se mencionan como exitosas en el debate actual, mediante el acuerdo de precios, se logró que el índice inflacionario de 2006 bajara al 9,8% anual, 2,5 puntos por debajo del nivel del año anterior, y se detuvo el aumento de la canasta básica de alimentos que cayó 20 puntos en un año, permitiendo ganar tiempo para estabilizar las variables y entrar en una senda de crecimiento, logrado esto se abandonaron dichos acuerdos…

Los casos expuestos muestras que un sistema de control de precios implican un compromiso de los sectores empresarios, de los sindicatos  y del sistema político a los fines de poder administrar. No es que los controles de precios sean imposibles ni necesariamente estén llamados a fracasar. Lo que fracasa siempre es la falta de una política global, pensada a mediano y largo plazo, y basada en un consenso.

El “Control de Precios” o en su medida más extrema “El congelamiento de todos los Precios” debe ser parte de un todo articulado con la política monetaria y fiscal,  “John Galbraith” Premio nobel de economía sostenía que, “una cosa es una economía en equilibrio suplementada con controles, y otra muy distinta es una economía  desequilibrada sostenida por controles”.

Esto último es justamente el problema central de la Política del Plomero Haragán, el gobierno viene insistiendo en sostener los desequilibrios con controles y esto es justamente el acelerador que acerca al gobierno de la década ganada a la era de Hielo.

 

La pregunta que seguramente se están haciendo al leer todo este relato es ¿Cuál sería la Política de la era de Hielo a la cual se encamina el Gobierno de Nacional?

 

Pues bien, la única alternativa que le va a quedar para terminar su mandato, y permitir al próximo gobiernos pensar en el después de una forma integral es congelar definitivamente todas las variables de la economía hasta diciembre de 2015.

 

Tanto desde el lado de la ortodoxia como en el heterodoxo, hay que dejar de emitir para que la inflación caiga como condición que debe acompañar a los controles de precios, junto a esto, deben destacarse también otras tres condiciones que el déficit fiscal no se financie con emisión; que no haya grandes distorsiones en los precios relativos, incluyendo el tipo de cambio; y que se debe prever los problemas al fin del plazo de congelamiento para empezar a tomar medidas ya consensuadas con el gobierno elegido en octubre del 2015.

 

En consecuencia, la alternativa es, con acuerdo general con los sindicatos y empresarios o sin acuerdo con ellos, aplicar una política de congelamiento similar a la que fue aplicado al inicio del plan Austral , lo que implicaría realizar los aumentos correspondiente de los precios y salarios  y congelar todos estos hasta enero del 2016, suspendiendo todas las paritarias por ese período.

 

Estoy debe estar acompañado por una profunda devaluación y posterior liberación del mercado cambiario, suspensión de todos los subsidios que actualmente mantiene el estado nacional, sosteniendo todos los planes sociales, congelamiento del gasto público y suspensión de todas las obras publicas con excepción de las destinadas a infraestructura y servicios esenciales.

 

Este es el final de la historia para una política económica que va en una sola dirección, hacia abajo y en pendiente… muchos creen que estas forma de hacer economía es Keynesiana, pero cabe recordar que las políticas keynesianas que se aplicaron en la crisis del 30 fueron para salvar al capitalismo y retomar los equilibrios macroeconómicos para garantizar el crecimiento, “equilibrios con controles, no desequilibrios sostenidos por controles”.

 

“Del gobierno depende empezar a hacer política económica, aplicando por ejemplo algunas de las medidas integralmente como las que se sugirieren en este documento, todavía algo de tiempo queda, la otra alternativa es pasar de la década ganada a la era de hielo y salvar la ropa”.

10 años de Economía Argentina – Análisis opinable de una década Económica

10 años de Economía Argentina

Análisis opinable de una década Económica

 

Después de la crisis Argentina del 2001, se instaura desde el 2003 un ciclo económico regido por la continuidad de un mismo gobierno, este mismo gobierno lo hace llamar “La Decada Ganada”. A partir de esta afirmación vamos a analizarlo pero segmentado en dos períodos de 5 años bien marcados, uno de ellos entre los años 2003 – 2007 y el segundo entre el año 2008 – 2012.

Período 2003 – 2007

Cuando la Argentina estalla en mil pedazos en el 2001, esa misma crisis generó las condiciones de recuperación, y existieron factores que lo permitieron, en primer lugar la economía se había deprimido tanto, que la capacidad de producción era mayor que la capacidad de consumo, el deterioro del tipo de cambio no era un estimulo a las exportaciones, por lo cual, todo lo que se producía prácticamente se vendía en el mercado interno, que por otro lado también se deprimía.

La inevitable devaluación (“Corrección de los Precios Relativos”) permitió colocar los precios de la economía en función de los bienes Transables (exportables), haciendo mas rentable exportar que vender en el mercado interno, ya que se obtiene un mayor margen de ganancia, en pocas palabras, mas pesos por cada dólar que ingresa del exterior. Esto permitió que la economía crezca en recursos por lo que ya exportábamos (básicamente productos agropecuarios), y por todos aquellos bienes que se podían y se comenzaban a exportar.

Las condiciones económicas en el período 1999 – 2003, la caída sistemática del producto bruto, genero una importante capacidad ociosa en los medios de producción cercana al 40%, después de la devolución efectuada en el 2001 de prácticamente el 230% y los aumentos de salarios (recuperación salarial aumento 780% el salario mínimo) acompañados al aumento de subsidios principalmente en factores como energía, servicios básicos y transporte, potenciaron el consumo, se produce un proceso de crecimiento impulsado por la demanda (consumo de las familias), generando un proceso de redistribución de la riqueza, caída del desempleo, baja de pobreza, aumento de las exportaciones, y recuperación de las cuentas publicas y las reservas de valor del banco Central, así como también un aumento de la recaudación por impuestos directos e indirectos que mejoraron la situación fiscal, esta política económica que se consolido en los primeros 5 años de gestión estuvo basada en tres pilares fundamentales:

  • Tipo de Cambio Alto
  • Superávit comercial
  • Equilibrio Fiscal.

La corrección de los precios relativos volvió positiva la balanza comercial, mejorando la cuenta corriente y aumentando las reservas, las cuales pasaron de 9.326 millones de dólares en dic. De 2003 a 46.176 a diciembre de 2007.

En este período se pueden resumir la siguiente evolución de las condiciones y variables económicas.

Crecimiento del PBI mas del 60% (99,1 % en 10 años), crecimiento promedio en el periodo de 8,83%, recuperación del consumos y la producción, participación de los asalariados en el PBI creció 34,3%, La inflación paso del 13,4 % al 9% al final del quinquenio, el 54% de la población vivía por debajo de la línea de pobreza eso paso al 28% (6,5% estimado para el 2013), El desempleo paso del 20% al 6,9% en el quinqueño, se mejoró la progresividad social y se duplico la clase media, se incremento el salario mínimo 780% (1300% se estima hasta el 2013), se aumentaron 900% los gastos Sociales (1700% se estima hasta el 2013), Se realizó la moratoria previsional y 2,5 de nuevos jubilados se incorporaron al sistema, se aumento hasta el 2012 1400% la jubilación Minima, en 2003 la deuda era el 138% del PBI, se la logro reducir al 40% del PBI y se reestructuro el 93% de la deuda, Se incremento el consumo interno, las exportaciones de productos primarios y manufacturados, se canceló la deuda con el FMI con las Reservas del Banco Central, se Crea la AUH asignación universal por hijo, crecen las Reservas del Banco Central de U$S 9.326 millones en enero de 2003 a U$S 46.176 millones en diciembre de 2007 (llegan a U$S 52.618 a enero de  2011).

 Periodo 2008 – 2012

En el año 2008 la economía llegó al límite de su capacidad de producción, y creció a tasa chinas en el primer quinquenio, 8,83% promedio(si es que estaban bien medidas), la falta de crédito nacional e internacional y el bajo ingreso de la inversión extranjera directa no permitió que creciera la capacidad de producción (ampliar la capacidad de producción no es sólo aumentar la cantidad de máquinas para producir más o crear más empresas, sino también es crecer en los servicios necesarios para que esas máquinas funcionen y las empresas produzcan, como por ejemplo, la necesidad de energía, combustibles, etc.,), esta capacidad no se pudo expandir al ritmo del crecimiento de la economía, tanto en el sector privado como fundamentalmente en los servicios que son directa o indirectamente responsabilidad del Estado.

En conclusión, creció más el consumo que la inversión en la proporción necesaria…. por ejemplo, en este periodo se llego al límite de la capacidad de generación de energía a partir de la capacidad instalada, por lo cual, no queda otra que importarla, lo que implico progresivamente el aumento de las importaciones y el uso de divisas para tal fin.

Este limite de producción que se alcanzo en el año 2008, y la falta de políticas de equilibrios en lo que tiene que ver con morigerar el consumo, el aumento de salarios progresivos, la desaceleración del gasto publico sobre todo en el ámbito de subsidios directos e indirectos, comenzó a recalentar la economía vía un proceso inflacionario por restricción de oferta (la morigeración del consumo no significa ajuste, sino buscar condiciones de equilibrios para que las variables se encuentren armónicamente promovidas).

A diferencia del primer quinquenio, en donde estaban claros los fundamentos de la política económica (tipo de cambio alto, superavit comercial y equilibrio fiscal), el segundo quinquenio es difícil distinguir no solo los fundamentos del primero, sino algún fundamento, con imaginación y representación podríamos denominarla La Política Económica del Plomero Haragán.

Los desequilibrios que se fueron dando en la economía y derivaron el proceso inflacionario que se origina a partir del 2008 (obviamente no es evidente en el IPC del Indec, pero aun así no puede negar el aumento sistemático y general de los precios, basta ver los % de recaudación anual del IVA en el quinquenio), impacto en todas las variables, acelerando el deterioro creciente de los precios relativos de la economía, la falta de ajuste del tipo de cambio ante el aumento de los precios internos (costos, insumos, salarios…) comenzó a restarle competitividad a la producción, esto deterioro la balanza comercial, este deterioro y la falta de políticas abarcativas y sectoriales que permitan corregir los precios de la economía, la recuperación de la competividad sectorial para aumentar el superávit fiscal y el equilibrio fiscal, sumado a un proceso inflacionario estable, deteriora las condiciones iniciales del proceso en los dos periodos analizados.

Como resumen podemos ver en este Quinquenio:

Entre el 2008 – 2012 creció en promedio el 5,83%, a partir del 2008 aumento fuertemente el Gasto Público; generando déficit fiscal a partir del 2009; Entre el 2008 – 2012 se fugan U$S 60.000 millones, el superávit cae fuertemente debido a las importaciones de combustible; La inflación pasa de 9% a 22,5% promedio (sin considerar la información del Indec); Se restringen a consecuencia de la perdida de divisas la  compraventa de dólares (cepo); Se prohibió el giro de las utilidades de las empresas extranjeras; Se colocaron retenciones a las exportaciones agropecuarias; Se aumentaron los adelantos del Banco Central al tesoro nacional; La tasa de interés interna pasa del 21% al 45% en algunos casos para gastos de consumo y prestamos personales; Aumentó el empleo precario que paso al 35%, se dificulta la generación de nuevos empleos; La pobreza se mantiene en el orden del 22%; El balance fiscal en 2003 era del 4%, en el 2011 el 1% y el 2012 negativo; Se aprecio el TCR en el orden del 30% en 2008/2012; La importaciones crecen mas que las exportaciones, en el periodo 2004/2010 las Imp. Crecieron 229%, las Exp. 144%, en el 2010/2012 las Imp. Crecieron 30,8%, las Exp. 23,7%; En solo el 2011 salen del circuito formal U$S 21.000 millones de dólares; Se agravó el problema energético que consumen las reservas en dólares, se estima que elevara el gasto a 14/15 mil millones de dólares en el 2013; Se llego al límite de la Capacidad de Generación Eléctrica (95%); Cayo la inversión extrajera directa y por la pesificación del mercado inmobiliario y la construcción que lideraba las inversiones; Las reservas del BCRA pasan de 52.600 mil millones de dólares en enero de 2011 a 35 mil millones de dólares a septiembre de 2013; El déficit acumulado en el periodo 2008 – 2013 se estima en U$S 62.300 millones de dólares; En 2012 el desendeudamiento fue de solo U$S 400 millones; La deuda pública es de U$S 240.000 millones, mas del un 45% del PBI, en el 2011 era de 41,8%; De la Deuda Argentina, el 13,7% es Externa y representa el 89% de las reservas internacionales; Para cubrir vencimientos de intereses y capital, junto al aumento del gasto por sobre la recaudación, se acumuló deuda en el 2012 por U$S 17.500 millones.

Este es el fin??? Para nada!!, queda mucho por hacer, nuestra economía no esta al borde del abismo y nuestro país por dar un paso al frente, la salida esta en no aumentar la dosis de la medicina del Plomero Haragán, y cambiar de remedio. Para un gobierno que le gusta recordar el pasado, debería volver a su pasado, y comenzar a recuperar los pilares de esenciales del primer quinquenio de gestión (equilibrio Fiscal, superavit comercial y tipo de cambio competitivo), obviamente es ponerse a trabajar para un plomero que poco le gusta hacerlo y ha hecho del parche una política de subsistencia.

“La Preocupación” y “El Problema”

Muchos creen que la economía es un complejo proceso de variables inexplicables de tal complejidad que roza el oscurantismo, reservadas para una elite que no solo la comprende, sino que también dispone en discrecionalidad de sus intereses.

Mucho se ha hablado de la economía en nuestro país en los últimos 30 años, sobre todo a partir de los fracasos, algo que no esta mal si se quiere aprender de ellos, por ejemplo, ha quedado claro que la economía es muy importante para solo este en manos de los economistas, como también lo es para que solo este en manos de los políticos, que quizás no son especialistas en el manejo metodológico de los procesos económicos ni tienen que serlo… lo razonable es que en ambos caso sea una asociación de complementos.. Algo así como la Fe y la Razón, la Fe permite explicar aquellas cosas que la Razón no alcanza, y la Razón le permite a la Fe ir siempre un poco mas allá… en todo caso es la combinación justa entre la Fe del líder que sabe interpretar las necesidades de su pueblo, y la Razón que aporta los instrumentos para lograr satisfacer esas necesidad y mantener así la Fe en un camino de certezas y certidumbre de un futuro próspero a partir de la prosperidad presente.

Bien bonito suena lo anterior, pero que cosas son necesarias entre ambos actores para modificar la realidad, tal como vimos “La Razón”, que es lo mismo que razonable o razonabilidad, si hay que modificar algo de la realidad es porque esta no se adecua a las necesidades reales, lo que es básicamente una Preocupación, eso hace necesario identificar el problema, la economía es tan simple como eso, porque es inherente al ser humano, lo mismo pasa en la medicina, me preocupa la fiebre y necesito encontrar el problema que la causa.

En las ultimas semanas se ha visto en preponderancia la discusión por los salarios y el impuesto a las ganancias, es muy probable que la falta de discusión sobre este aspecto a generado las tensiones que hoy se ven plasmada en el conflicto, pero ¿cual es la causa de la preocupación y el problema?

Es bueno que nos hagamos la siguiente pregunta, ¿cual es el verdadero conflicto?, la discusión de salarios?, el mero hecho que los asalariados y los jubilados se niegue a pagar impuestos a las ganancias?, La falta de solidaridad de contribuir en una porción de su riqueza para la administración del bienestar común?, la verdad que no es ninguna de esas, es simplemente la preocupación del bienestar personal, que significa esto?, es la sensación o evidencia de perder la posibilidad de adquirir aquellos bienes que nos lo procura, que no es otra cosa que mantener las necesidades básicas satisfechas, consumir lo que necesitamos y lo que nuestra economía personal nos permitió antes de la situación de conflicto, es decir nuestra sensación de bienestar la cual sentimos  amenazada por ese estado de conflicto, y no es otra que “La Inflación”.

Ya tenemos identificada la preocupación (Inflación), pero cual es el problema que la esta causando?

Cuando la Argentina estalla en mil pedazos en el 2001, esa misma crisis genero las condiciones de recuperación, existieron factores que lo permitieron, en primer lugar la economía se había deprimido tanto, que la capacidad de producción era mayor que la capacidad de consumo, el deterioro del tipo de cambio no era un estimulo a las exportaciones, por lo cual todo lo que se producía prácticamente se vendía en el mercado interno, que por otro lado también se deprimía, esto genero que la económica tuviera una alto porcentaje de capacidad ociosa, que en otras palabras permite aumentar la producción sin necesidad que aumente la inversión.

La inevitable devaluación (que se llama técnicamente “Corrección de los Precios Relativos”) permitió colocar los precios de la economía en función de los bienes exportables, esto significa que es mas rentable exportar algo que se produce que venderlo en el mercado interno, ya que se obtiene un mayor margen de ganancia, obteniendo mas pesos por cada dólar que ingresa del exterior. Esto permitió que la economía crezca en recursos por lo que ya exportábamos (básicamente productos agropecuarios), y por todos aquellos bienes que se podían exportar.

Otra de las medidas que se tomaron sobre todo a partir del 2003, fue la recomposición de los salarios, esto aumento la capacidad de consumo de las personas, reactivando la economía a partir del mercado interno, generando no solo crecimiento, sino también el bienestar de las personas y de las cuentas publicas vía la recaudación de impuestos al consumo como el IVA.

Ahora bien, que causo la inflación?, la respuesta es simple y esta dada por la simplicidad lógica de la economía, la cual básicamente se rige por las fuerzas de la oferta y la demanda… cuando lo que demandan los consumidores se produce sin esfuerzo, ese aumento en el esfuerzo de producción genera una ganancia superior, y produzco mas porque no aumentan mis costos al hacerlo, pero que pasa cuando hay mas personas dispuestas a consumir lo que produzco y yo no puedo producir mas porque no me quedan maquinas para hacerlo, bueno en ese caso tengo dos opciones como productor, o invierto en una nueva maquina (para eso necesito crédito) o bien aumento el precio de lo que produzco porque entre otras cosas tengo que pagar mas hs extras a mis empleados y eso encarece mi costo de producción, lo que paso es que simplemente llegue a la plenitud de mi capacidad productiva, en este punto es donde comienza lo que se llama las “tensiones de precios”.

Cuando llego a ese punto es donde necesito aumentar los precios, como consecuencia de ello mis propios trabajadores pierden la capacidad de consumir incluso mis propios bienes, y para recomponer esto necesitan que le aumente los salarios, con lo cual ingreso a en un dilema, “si aumento los salarios y la cantidad de dinero que me ingresa es la misma porque no puedo producir mas, o acepto reducir mi porcentaje de ganancias, o como segunda opción, vuelvo a aumentar los precios de mis productos para hacer frente a ese aumento de costos por pagar salarios mas altos, manteniendo asi mi porcentaje de ganancias”.

En este simple análisis de un productor de bienes y de sus trabajadores, cuando lo llevamos a la escala de una economía esta la clave de los que nos paso.

En el año 2008 la economía llego a su limite de su capacidad de producción y creció a tasa chinas desde el 2003, el problema es que la falta de crédito no permitió que creciera la capacidad de producción, ojo, ampliar la capacidad de producción no es solo aumentar la cantidad de maquinas para producir mas o crear mas empresas, sino también en crecer en los servicios necesarios para que esas maquinas funcionen y las empresas produzcan, como por ejemplo la necesidad de energía, combustibles, etc, y para ello lo que hace falta es Invertir, tanto en el sector privado como fundamentalmente en los servicios que son directa o indirectamente responsabilidad del Estado.

En conclusión, creció mas el consumo que la inversión…. Ahora que ya llegamos a identificar el problema, si queremos seguir creciendo necesitamos producir mas, esto entre otras cosas demandada energía y en este insumo básico hoy se esta al limite de su capacidad, por lo cual no me queda otra que importarla, esto progresivamente tiene un costo creciente y termina con un deterioro de las cuentas publicas.

En la economía que se estudia en los libros y la facultad esto se llama Inflación por restricción de oferta, y por cierto es la peor de las inflaciones, porque no tiene una solución inmediata, ya que aumentar la inversión tanto privada como publica lleva tiempo, y los resultados de esas inversiones también, no podemos ampliar nuestra producción por decreto, ya que es fruto de un proceso asociado con el tiempo.

¿Eso significa que estamos condenados a padecer inflación tal como describimos el proceso nos llevo a ella?, la respuesta es lógicamente que “NO”, estas situaciones son fruto de desequilibrios, con lo cual el camino es paulatimanente tender a buscar posiciones de equilibrio, en este caso intentar morigerar el consumo mientras buscamos ampliar nuestra capacidad de producción, a este proceso se le suele llamar “Enfriar un poco la economía”, que no es lo mismo que dejar de consumir o bajar el consumo abruptamente, mientra tomamos medidas para impulsar la inversión necesaria que aumente nuestra frontera de producción, estimule la inversión privada y la pública en los sectores estratégicos como la energía, necesitamos que la rueda siga girando.

Como vemos la solución no es complicada, pero implica trabajo y compromiso, sobre todo no caer en el reduccionismo de explicar la realidad por una sola variable, como decir “los salarios aumentaron mas de la cuenta”, en todo caso las medidas para salir de este embrollo esta en la aplicación de una política económica abarcatiba, real, que genere certezas en el corto y largo plazo, ya que con la inversión publica solamente no se puede solucionar el problema y con la inversión privada solamente tampoco.

Como vemos la inflación no es el problema, ¡SI UNA GRAN PREOCUPACIÓN!, el problema fue “LA INVERSION”. Aun estamos a tiempo de todo, lo peor que nos puede pasar es no hacer nada.