El Último Cepo “Del Shock al Gradualismo” Y La Eternidad de Ajustes Homeopáticos

Agosto 2016

En Argentina hay vasta experiencia de Shocks y Cepos en diferentes escalas y métodos, se han utilizado como paliativo o salidas de emergencias ante los fracasos de las políticas económicas o por su inexistencia, en todos los casos siempre acompañados por una ruptura política, lo mas reciente fue el cepo al dólar del gobierno K, consecuencia de 4 años de práctica de “La Política del Plomero Haragán”, que en una acción de arrojo fue eliminado de un plumazo acompañado de su consecuente devaluación. Sin embargo, se conservan aún ciertos cepos que limita la escuálida economía a riesgo de convertirse en Famélica.

  • La Estanflación (Inflación con Recesión) que sigue deprimiendo la actividad productiva y económica, el salario, el consumo, y aún más la inversión futura.
  • El Déficit Fiscal como consecuencia del excesivo gasto público, incluyendo el fallido ajuste de tarifas que obliga a una emisión monetaria lacerante y un tipo de cambio atrasado.
  • El atraso cambiario, como consecuencia de las anteriores.
  • La Restricción Externa y su fragilidad de acceso a los Mercados de Capitales.

En definitiva, hablamos siempre de los precios relativos de la economía, (Tipo de cambio, Salarios, valor del dinero, valor de los Bienes y Servicios, tasa de interés etc..), y como se ven afectados por una multiplicidad de problemas (internos y externos).

Si empezamos por La Inflación, nos referimos al aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios existentes, la cual se ha acelerado en los primeros 6 meses del año a pesar del ajuste por recesión como consecuencia de la demora de las paritarias, la eliminación de los subsidios y el aumento de los servicios que son un CEPO al consumo, el Déficit Fiscal es un CEPO a la expansión de la Inversión Pública productiva, que es una herramienta fundamental cuando existen restricciones de infraestructura como es el caso de la producción energética y una forma de sostener el empleo (Keynesianismo en estado puro), el Valor del Tipo de Cambio (atrasado) es un Cepo a las Exportaciones y sobre todo al superávit comercial que es la única fábrica de dólares que tiene un país como el nuestro.

El déficit fiscal son los Precios que el estado paga por sobre sus ingresos (mayores Precios de insumos por efecto de la inflación) sumado al Precio (tasa de interés) que paga por el dinero que toma en el mercado el tesoro nacional para financiar el gasto creciente contra ingresos estancados o decrecientes.

El difícil de la balanza de pagos, que se ve afectado por el déficit de la Cuenta Corriente que en los primeros 3 meses del año fue de (-U$S 4013.- Millones), como consecuencia de la caída de la Balanza Comercial, estos efectos derivan del Precio del tipo de cambio atrasado, que al no indexarse con el aumento de los precios internos, torna menos competitiva a la economía para acceder a mejores mercados de consumo en el mundo.

¿Hay forma de salir de este Laberinto?

hay dos maneras de abordar la corrección de esta enfermedad múltiple, con diferentes órganos que tratar, una opción son antibióticos de amplio espectro tradicionales lo que sería una receta Ortodoxa, una forma Heterodoxa seria un tratamiento Homeopático. La primera de las soluciones es aplicar un antibiótico de amplio espectro, que no hace más que atacar todos los problemas al mismo tiempo, y en forma simultánea, buscando una mejora que aunque sea progresiva es de todos los sectores al mismo tiempo, en el peor de los casos, se podrá detener el deterioro general, de ahí solo queda recuperar. “Económicamente podría decirse que se trata de una medicina de Shock”.

La segunda opción es una medicación progresiva para cada uno de los órganos que se ven afectados, esperando que el mejoramiento paulatino de cada uno de ellos conlleve a un mejoramiento general del cuerpo, incluso para ir disminuyendo con el tiempo la dosis. Un clásico Caso Homeopático que bien podríamos llamarle medicina gradualista.

La historia Económica Argentina de los últimos 60 años nos brinda muchas pistas de como se ha salido de procesos similares a los actual, y podemos evidenciar una forma bien marcada, “En nuestro país siempre se salieron de las crisis con políticas económicas de Shock y sus costo consecuente, como la ruptura del modelo político económico anterior por un cambio opuesto”.

No existe en nuestra historia un tratamiento gradualista exitoso, mucho menos si el paciente no tiene conciencia de su enfermedad, si no siente en su cuerpo el estado de deterioro, el éxito no está asociado solo a un correcto diagnóstico, sino de la capacidad de transmitir la gravedad de la enfermedad para que el paciente asuma su compleja realidad y acepte un remedio gradual, que como tal no sentirá una mejoría inmediata, pero necesita el paciente creer sinceramente que a partir de la estabilidad de su estado comenzará a mejorar.

El problema surge, cuando ante la menor recaída y fiebre, el paciente termina pidiendo una solución urgente, y como ha pasado en nuestra historia, no acepta empeorar para después mejorar, quiere ya un antitérmico para la fiebre y los corticoides que lo pongan de pie, llegando aceptar en ese momento cualquier tratamiento para dejar de sentirse mal. Esa es la crisis en la que siempre derivo del gradualismo en nuestra historia, que nos llevó del Populismo al Desarrollismo, de este al Liberalismo, pasando después por Neodesarrollismo, volviendo nuevamente al Neoliberalismo, de ahí al Neoprogresismo y de nuevo a un populismo medio raro. Lo destacable es que en cada cambio se da a partir de una crisis de ruptura política.

En 6 meses de 2016 el gobierno ha sembrado certezas, pero también incertidumbres con referencias a las medidas que ha postergado de implementar. La economía Argentina evidencias certezas sobre direcciones y acciones que muestran resultados inequívocos

  • No se puede salir de la Recesión con más Recesión.
  • No puedo supeditar la recuperación de la economía a la inversión extranjera directa, en condiciones de inflación, atraso cambiario, recesión, desempleo, tasas altas de interés y déficit fiscal cercano al 8%.
  • No hay formas de parar el déficit fiscal con las políticas actuales y sin plan fiscal y macroeconómico (solo con endeudamiento y a tasas de interés internas más altas todavía)
  • El mundo presta dinero pero mira, y estos indicadores así como la situación política, no ayudan mucho, lo que se hace, deja en evidencia lo que hay que hacer, es ineludible la creación de una mesa de dialogo, donde se encuentren sentados todos los sectores de la economía, la producción y el trabajo, de modo que se pueda acordar un plan fiscal y una política de corrección de precios relativos y salarios.
  • La eliminación y baja de las retenciones al agro, las mineras, la suba del piso de ganancia, la eliminación del IVA del 21% a algunos sectores de la economía, el atraso de las paritarios y la consecuente caída de la actividad económica, hicieron caer la recaudación, genera un aumento consecuente del déficit fiscal en términos del gasto con su corolario en un aumento de las la emisión monetaria y adelantos del BCRA al tesoro nacional.
  • Los únicos dólares que están ingresando son por la liquidación de los granos y por especulación financiera, los bonos, Lebac tienen una alta tasa de retorno, en el caso de esta ultima supera el 30%. Esto afecta la caída del tipo de cambio y empeora la competitividad sin mucha intervención del banco central para no inyectar mas pesos en el mercado,  donde todavía hay muchísimos, y para secar la plaza debería emitir más Lebac y letras del tesoro, por lo que se deberi pagar más tasas de interés, aumentando el Déficit Cuasifiscal del BCRA. ¿Cuál fue el último Déficit Cuasifiscal que enfrento la argentina? Cuando fracaso el Plan Austral y estalló el Plan Primavera
  • Con un tipo de cambio no competitivo (atrasado) no hay incentivos para las inversiones productivas, ya que las mismas apuntan al mercado externo basados en los sectores productivos transables (exportables), ya que el marcado interno esta deprimido, en recesión y con una tasa de inflación mas cerca del 40% que del 35% anual, lo que hace compleja la planificación y desarrollo de negocios futuros.

En síntesis, el plan bomba funciono a la perfección, se cumplió el epitafio que perfectamente puede ser atribuible a la herencia dejada “El bien que se quiso hacer se hizo mal, y el mal que se hizo se hizo bien” una indigna realidad solo atribuible a un canalla.

¿Qué pasa si no se puede bajar el gasto Público?

La respuesta es una simple ecuación, si no se puede bajar el gasto tengo que aumentar los ingresos, y la única forma en mediante crecimiento, para ello hace falta inversión extranjera, y aquí se encuentra la encrucijada, es atractivo un país para invertir con un déficit fiscal superior al 7%, recesión, caída de la actividad industrial, alta inflación, sin gas, sin petróleo, sin energía, tipo de cambio atrasado, exportaciones estancadas e importaciones crecientes y una tasa de interés interna que ronda el 30%, es un combo complicado para que las inversiones lleguen al Sector Productivo y difícilmente en sector de servicios públicos en donde las tarifas están planchadas.

¿Cómo crece un país subdesarrollado que su principal producto competitivo son los productos agropecuarios?, exportando?

Las exportaciones aumentan las divisas, lo que permite acumular reservas, las cuales pueden ser  utilizadas para el financiamiento, el crecimiento y el crédito para el desarrollo de su economía, provee los dólares para las importaciones de insumos sin necesidad de endeudamiento, y da la posibilidad de expansión monetaria con respaldo, siempre y cuando no haya un proceso inflacionario. Para que este círculo virtuoso sea posible los precios relativos de la economía tienen que estar a favor de los bienes exportables, esto implica una devaluación directa por encima de los valores de la inflación, inevitablemente va a generar aumentos de precios en los sectores que su producción depende de insumos importados.

¿En este caso se verán reflejados estos aumentos en los precios internos?

No necesariamente… para eso existen los subsidios a la importación, como la baja de aranceles directos al ingreso de estos productos.

¿Si volvemos a un esquema de subsidios vamos a seguir en déficit y sin poder bajar el gasto público?

Los subsidios no son ni buenos ni malos, son ventajosos o perjudiciales según cumplan o dejen de cumplir sus objetivos, la cuestión es que no generen distorsiones para el resto de la economía y que no sean crecientes en el tiempo podrían catalogarse como subsidios beneficiosos. Aquellos que no están presupuestados, que son crecientes en el tiempo y producen efectos perversos para toda la economía, podrían definirse como desventajosos o prejudiciales.

En palabras sencillas, los subsidios deben cumplir el rol de proteger a sectores vulnerables de la población, así como también aquellos sectores estratégicos que se quieran desarrollar o es indispensables sostener su actividad por un tiempo, pero no deben producir efectos perjudiciales para el resto de la economía, si un sector de la sociedad se ve beneficiado por la aplicación de subsidios es porque alguien más se perjudica. En el caso de los servicios como gas y naftas, el Estado se perjudica, pierde recursos que puede ahorrar o invertir en otros objetivos importantes y la sociedad más con mayores recursos económicos son los que se benefician.

Es cierto que los subsidios producen un aumento del Gasto Público, y son perjudiciales si se mantienen por largo tiempo, en realidad son un instrumento para corregir desigualdades mientras se llevan a cabo un proceso de corrección o de promoción y protección ante un proceso de desarrollo, de hecho, bajo ciertas circunstancias el aumento del gasto público suele ser un instrumento eficaz de reactivación económica, como una recesión con caída del nivel de actividad y capacidad ociosa de la producción, Keynes demostró la utilidad de este instrumento en la crisis de 1930, aunque hay que tener en claro que la política keynesiana se diseñó para salvar al capitalismo y no para ir hacia el socialismo.

La Argentina necesita un dólar competitivo, y hoy está atrasado, esto genera tenciones en el sector productivo, y este atraso se debe a la alta inflación.

El déficit fiscal con las complicaciones para actualizar las tarifas, los anuncios de pago a jubilados, la baja de las retenciones a la soja, la eliminación de las retenciones a la minería, la baja del IVA algunos sectores, dará como resultado mayor déficit fiscal.

La Recaudación al mes de mayo solo fue del 23% con una inflación acumulada al  mismo mes del 40%, lo que implica un aumento consecuente del déficit, esto generando una situación fiscal muy seria y delicada y no fue mayor por la postergación por parte del ministerio de hacienda de pagos a proveedores, lo que hace muy dudoso los intentos de bajar el difícil fiscal.

El segundo semestre va ser similar a los primeros del año, a pesar que se sigue efectuando un ajuste del consumo vía recesión, no hay posibilidad en estos términos de política economica una reactivación y caída de la inflación, con suerte se podrá lograr la caída del nivel de actividad que encontrara su piso.

¿Porque es Crucial el plano Fiscal?

La Historia Argentina demuestra que una situación fiscal como la actual, provocó el Rodrigazo en los 70, hizo estallar el plan de Martínez de Hoz en los 80, fue la que hizo fracasar el Plan Austral a fines de los 80 y la que quebró la convertibilidad a fines de los 90, por estos antecedentes es importante pensar que sin política fiscal y de equilibrio macroeconómico fracasara el tarifazos como lo estamos viendo y el anunciado plan de obras públicas, ya que todo se encamina a un mayor déficit fiscal, que a diferencia del gobierno anterior, este déficit se intenta financiar mayormente con deuda y no con emisión monetaria y reservas.

Que entren dólares como consecuencia de la especulación financiera por las altas tasas que ofrece el banco central y tesoro nacional, no significa que se puede emitir pesos contra dólares, porque esa modalidad es inflacionaria, ya se emitieron en los primeros 6 meses más de 30.000 millones de pesos.

El ultimo Cepo

La Política de Arreglo con los fondos buitres y el levantamiento del cepo cambiario sin una política financiera dejo renga a la economía, porque el aumento del flujo de divisas por capitales especulativos, la liquidación de las exportaciones de soja, genera una revaluación del peso, este atraso cambiario obligo aumentar la tasa de interés por valores superiores al 30%, ninguno de estos dos hechos son buenos para un modelo económico. Con un tipo de cambio atrasado, alta tasa de interés, y divisas ingresando, exigen un modelo de equilibrio macroeconómico y fiscal, que el gobierno aún no expuso para volver a la racionalidad del equilibrio, y este es un CEPO que se suma.

Perspectiva y Opciones

El gobierno anterior dejo una economía a punto de estallar, con condiciones fiscales y macroeconómicas peores a las del 2001, de una situación así no se sale con crecimiento espontaneo, el dilema hoy es “continuar con una eternidad de ajustes Homeopáticos que traerá como consecuencia una estanflación prolongada y costosa”, o un “cambio radical de política económica que incluya a todo el equipo económico, intentando evocar una ruptura con el modelo anterior”..

No haber expuesto la realidad de la situación económica del país fue un grave error, una oportunidad que se perdió innecesariamente, después de 6 meses ya no se le puede echar la culpa al gobierno anterior por lo que no se hizo, esto plantea un escenario de culpas que tiene que asumir la gestión actual, el año ya se perdió, y lo que se espera para el resto del año ya será más de lo mismo, todas las medidas económicas que se toman tienen una carencia de 6 meses para ver los efectos.. ya se debería empezar a trabajar para el 2017.

El camino que ha decidido recorrer el gobierno con su política económica conduce al mismo resultado que ha obtenido, no es un problema de dosis, sino de remedio, la historia de nuestro país nos muestra que los procesos de recuperación están precedidos por una ruptura del proceso político anterior, un fuerte liderazgo del nuevo espacio y una política de Schock en el plano económico, estas características hoy no se encuentran, el presidente no es el jefe político de su espacio de coalición, esto obliga al gobierno a explorar alternativas para obtener otro resultado.

El gobierno debe aprovechar estos meses del 2016 para conformar un acuerdo económico con todos los sectores para llevar adelante un plan fiscal, monetario y macroeconómico, que incluya el congelamiento de toda la economía como mínimo por un período de 12 meses, una alternativa para bajar la inflación sin más recesión y ajuste.

San Agustín decía que el hombre no encuentra la verdad, debe permitir que la verdad lo encuentre, el gobierno ya ha sido alcanzado por la realidad, no debe negarla ni cerrarse a las alternativas, tiene todo por hacer, y aún le queda tiempo para sumar logros o asumir sus fracasos.